Perspectiva

Cuando pierdes el enfoque sientes que te ahogas. Te ahogas en el “¿qué estoy haciendo?”. “no me siento una persona completa”, “algo me falta”, “siento un vacío…” Te ahogas en algo que confundirás con aburrimiento, en una falta de actividades que hacer, algo que te apasione.  Sentirás angustia porque pensarás que no estás donde debes estar. Sentirás ansiedad.

¡Alto!

Mira a tu alrededor… Vamos, mira… ¿Puedes ver las cadenas que te atan al lugar donde estás? No, ¿verdad? Ahora tranquilízate… Obviamente, seguirás sintiéndote abrumado aunque te diga que te tranquilices, pero mira… No tienes ataduras que no te permitan hacer lo que quieras hacer en este momento. Tus ataduras están en ti.

Cambio de perspectiva

Las cosas son como son pero cómo las veas dependerá de tu perspectiva. Hay miles de maneras de ver una misma situación. En este momento, sientes ansiedad, que tienes un peso muy grande sobre tus hombros y ¿sabes qué? Este momento pasará. Sí, pasará. Para que este momento pase, tienes que dar un paso hacia atrás y mirar el panorama completo.

¿Recuerdas cuáles son tus objetivos? ¿Recuerdas en qué estás trabajando en este momento, en tus metas?

Tienes todo el derecho de hacer una pausa y recordar cuáles son tus objetivos. Ya sea que estés estudiando, tienes un examen en dos días, tienes un proyecto que te consume en el trabajo y tu jefe te tiene hasta la misma coronilla, tienes un objetivo en cuanto a ejercicio y fitness. ¿Recuerdas por qué te fijaste tu objetivo, el por qué? Quieres sacarte una buena nota, quieres destacarte en tu proyecto, quieres mejorar tu salud y no perder tu vida por una enfermedad cardiovascular o diabetes…

Eres un proyecto en constante evolución.

Eres tan maleable como una lámina de oro, puedes aguantar tanta presión sin romperte. Solo tú puedes decir: “Este momento… esto no es lo que yo quiero, no quiero sentirme así. Éstas son mis opciones para proceder y sentirme más contento.”

Estar contento con nosotros mismos en este momento es cuestión de perspectiva y no hay nadie más que pueda cambiar eso.

Habrá mucha monotonía en el día a día pero al mirar un mes, tres meses, un año atrás, verás que todo es distinto. Has llegado hasta aquí, no tiene sentido que pares.

Así que te animo a continuar porque la única forma de salir de un infierno es atravesándolo.

Recuerda tus principios y tus valores, el por qué de tus acciones, los objetivos y las metas que te has propuesto.

Un parafraseo de Coleen Hoover…

“La vida quiere que pelees contra él. Aprende a hacerlo de tu forma.”

¡Ánimos y muchas gracias!

Lucía

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